El núcleo fundamental de las obras, 229 pinturas y 108 dibujos, es la colección privada de los hermanos Girolamo y Rosaria Devanna (de Bitonto) que han donado el ingente patrimonio al Estado a punto de realizar, justo a Bitonto, una realidad cultural de así gran espesor.
La Galería es hospedada en el edificio Sylos-Calò (siglo XVI), pasado a la propiedad del Estado, justo para recoger estas obras. El edificio Sylos-Caló con entrada, taquilla y bookshop a pian terrenal, es dotado de dos salas dedicadas al Quinienta situado al primer plan de la estructura, fácilmente alcanzables con un ascensor también equipado para minusválido. Se pueden admirar artistas importantes del área mediterráneo-bizantina como Donato Bizamano, Thomàs Bathàs; bien representada también es la tradición pictórica del Quinienta en ámbito meridional (Pietro Negroni, Giovan Filippo Criscuolo) hasta alcanzar, sobre las rutas de la Serenissima, el manierismo pintado de "Il Veronese". Se llega luego a las pinceladas españoles de "El Greco".
Rica la visita en las salas que hospedan las obras del Barroco entre Seicientos (tres salas dedicadas) y Setecientos (dos salas dedicadas). Los nombres son muchos e importantes: Gentileschi, Beinaschi, Lanfranco. De señalar la mesa con “Cristo deriso” le atribuido a Bernardino Mei y luego los retratos de Baglione, Miel, Voet y un otro atribuido a Velazquez.
El Setecientos tiene a ilustres exponentes de la gran escuela napolitana (De Matteis, De Mura, Falciatore), y, con artistas del calibre de Füssli, Hamilton, Gros, Delacroix, Winterhalter.
La exposición continua con las salas dedicadas a las Ochocientas y Novecientos con cuadros de firma Gioacchino Toma, Giuseppe De Nittis, Francesco Netti, Francesco Speranza, Salvatore Fergola, Sartorio, De Carolis y muchos otros todavía acompañados por muchos dibujos.
El arte contemporáneo (la sala dedicada al Novecientos es a pian terrenal) presenta nombres como Notte, Marasco, Spizzico y artistas estadounidenses como Joseph Stella y Beatrice Wood que testimonian la curiosidad de los coleccionistas respecto a los muchas experiencias artísticas.
La sede elegida para acoger este patrimonio es el edificio nobiliario Sylos-Calò ( siglo XVI) que acoge el visitador, atravesada la Puerta Baresana, con la elegante logia sobre la cadera Norte de la misma construcción.