Son tres los niveles de este cofre de arte e historia: el más antiguo remonta al VI siglo d.C y corresponde a una antigua basílica paleocristiana, de que se puede admirar el suelo con mosaico con figuras de pavos reales y sarmientos de yedra; a seguir, una iglesia de la alta Edad Media, construida agrandando la anterior; por fin la Catedral, dedicada a San Valentino, construida entre lo XII y lo XIII con la cripta.
El atractivo principal de la Catedral es el púlpito de Nicolaus Magister que sobre el reverso tiene - según una de las múltiples interpretaciones formulado por los estudiosos - la enigmática representación de la familia de los Hoheustaufen, de cuyo sería en fin descendido Federico II de Svevia (stupor mundi).
La catedral posee un rico bestiario medieval, tanto dentro como fuera. Entre los animales fantásticos, el más espectacular y mejor guardado de toda Puglia, es el magnífico mosaico del Grifo, realizado a la mitad del siglo XI con piezas de piedra calcárea de color blanco, rojo, gris negro y con mármoles pintados.
Para conocer el detalle del mosaico de la Catedral, visita el sitio web del Ministerio de los Bienes Culturales, en la sección Itinerarios Culturales del Edad Media en Puglia.
Para el detalle de una de las más importantes figuras relacionadas con la historia de la Catedral de Bitonto, véase la biografía de Girolamo Pallantieri, santo obispo de Bitonto (1533 y 1619).